MYSTIKA es un viaje interior. Un portal hacia las emociones que vivimos en silencio: la luz que brilla demasiado fuerte, las heridas que se convierten en fuerza, los amores que dejan huella, la tormenta que nace dentro y la irreverencia de ser uno mismo incluso cuando el mundo no lo entiende.
Este EP no habla de perfección, sino de verdad. De esa verdad íntima, intensa, contradictoria y hermosa que todos llevamos dentro.
Cada canción es un fragmento de ese universo místico y emocional donde conviven vulnerabilidad, magnetismo, misterio y sensibilidad femenina, sin discursos ni declaraciones: solo música que se siente desde dentro.
La luz que incomoda, la luz que libera
Shining Too Bright es una oda a la luminosidad que a veces pesa, pero que también es inevitable. Habla de ese brillo interior que uno no puede apagar aun cuando el mundo lo encuentra demasiado. Es una canción sobre aceptar quién eres sin pedir permiso, sin encogerte, sin ocultar tu intensidad.
Una mezcla de dulzura y determinación que abre el EP como un despertar espiritual: suave, pero firme; íntimo, pero valiente.
La tormenta interna que anuncia cambio
Aquí la emoción se vuelve eléctrica. I’m Thundering es una canción sobre ese momento en que las cosas ya no pueden quedarse como están. Un rugido interior que pide salir, romper lo viejo y avanzar hacia lo desconocido.
Imponente, intensa y con un pulso que crece, es la representación sonora de la tormenta emocional que precede a una transformación personal.
Ser uno mismo sin disculpas
Eretika no es una declaración política ni una bandera, sino un acto personal de identidad. La palabra evoca misterio, irreverencia moderada y la libertad de vivir fuera de lo que esperan de ti.
Es la canción más poderosa del EP, donde lo místico se encuentra con lo visceral. Una mezcla de fuerza, sensualidad y elegancia oscura que cierra el viaje con un mensaje claro: la verdadera magia está en abrazar todo lo que eres.
El caos irresistible, la historia que no se olvida
Danny es ese personaje que muchos han conocido alguna vez: magnético, imperfecto, indomable. Danny Was Trouble no romantiza, sino que narra con ironía, cariño y energía la intensidad de una relación marcada por el desorden y el encanto.
Es la canción más narrativa y visual del EP: un pequeño cortometraje musical envuelto en estética vintage, humor suave y un toque de melancolía.
La herida que enseña, el veneno que transforma
Poison Love explora las cicatrices que deja un amor que intoxica, seduce y destruye a partes iguales. Aquí no hay resentimiento, sino lucidez. Es una canción introspectiva sobre reconocer el daño, mirarlo a los ojos y convertirlo en aprendizaje.
Musicalmente es envolvente, elegante y emocional, con un aire cinematográfico que recuerda a un ritual para cerrar ciclos.